Yo Tengo Dos Papás Gays

Claro que los quiero. Los amo. Son mis papás. No podría decir que quisiera que las cosas fueran diferentes, porque no es así. Al revés, no quisiera que nada en mi vida fuera diferente. Soy totalmente feliz. No me falta nada, ni siquiera esa “mamá” por la que todos me preguntan. Tengo dos papás, y para mí, eso es más que suficiente. Para mí, eso es todo.

Aun así, tengo que ser honesto; a veces tengo sentimientos que no sé dónde ni cómo acomodar. A veces, me siento diferente a todos y no sé si eso es bueno o malo. Me siento atacado, burlado, criticado. Pareciera que vivo en un planeta diferente al de todos mis amigos. Yo no me siento raro, pero ellos dicen que lo soy. No por mi físico ni por mi forma de ser, sino por ellos, por mis papás gays.

En mi salón soy el único que no vive con una mamá. Cuándo los niños me preguntan “¿pero entonces de quién naciste?”, no sé que decirles. Me han dicho que nací de una mujer, pero que no es mi mamá. Me han explicado que soy hijo de ellos, que hay muchos diferentes tipos de familia, y que la nuestra está armada por dos padres hombres y un hijo. Lo entiendo perfecto porque así he vivido toda mi vida, pero mis amigos no.

Un día, un niño mucho más grande que yo, me dijo frente a todos y en tono de burla “¿…y cuando tus papás tienen relaciones, quién es la mujer?”. No supe qué contestarle porque no sé que es “tener relaciones”. Todos se rieron, al parecer ellos sí entendían. A mis siete años, hay muchas cosas que quedan intermitentes en mi mente. Esta es una de ellas. Llegando a la casa, les pregunté a mis papás qué quería decir eso que me dijeron. Los vi voltearse a ver el uno al otro, entre preocupados y asustados. Después de unos minutos, entre titubeos, me dijeron, “Mi amor, con el tiempo vas a entender que hay muchas formas de relacionarse entre la gente. Hay mujeres que les gusta tener de pareja a un hombre. Hay otras que prefieren una mujer. Con los hombres es igual, algunos prefieren una mujer como pareja y otros un hombre. Nosotros somos dos hombres que nos amamos. Y más que eso, nosotros te adoramos a ti. Eso es todo lo que importa.”

Pues parecía que todo quedaba claro, pero seguían habiendo dudas. Nunca he sentido que me falta amor. Nunca he sentido soledad en la casa. Solamente me siento, muy seguido, fuera de lugar. A veces con pena de pensar que si digo lo que pienso, si platico cómo es mi vida en familia, la gente se puede burlar. No me siento seguro de mi mismo. De mis sentimientos. Tengo miedo de perder amigos por venir de los padres que vengo. Por el otro lado siento culpa con ellos. Esas dos personas que me han dado todo en la vida. A veces inclusive, me porto grosero con ellos como para reclamarles todas estas dudas. Toda esta incertidumbre.

El otro día me preguntó una amiga “¿Y tu vas a ser gay también?”. Como siempre, no supe qué contestar. Cada vez aparecen estos cuestionamientos como burbujas de pescados que me rodean todo el tiempo. Yo supongo que no, que no tiene nada que ver. Supongo que si me gustan en el futuro hombres o mujeres, no depende de mis papás. Hoy me gusta jugar con mis amigos y a veces con amigas, pero no quiero casarme ni tener hijos con ninguno. Hay cosas que prefiero no investigar. No porque me de miedo la respuesta, sino porque muchas veces no entiendo ni la misma pregunta. ¿Qué tendría de malo que yo también fuera gay? Yo quiero ser como mis papás, porque los admiro y los quiero. No veo nada malo en ellos. Nada. Pero a veces creo, por las preguntas que me hacen, que los demás sí.

Estando en el patio hace unos días, un grupo de niños se acercaron y me acorralaron. “Venimos a ver si eres niña o niño”, decían envueltos en carcajadas. No entendí que pensaban hacer. Con trabajos entendí lo que decían. Eran todos más grandes y más fuertes que yo. De pronto sentí que me bajaban los pantalones. No tenía brazos libres para agarrármelos. No me quedó de otra que dejar que sucediera. Que me dejaran desnudo para contestar su pregunta. “Soy niñoooo”, yo gritaba. Pero no servía de nada. Entre sus risas, se fueron separando, alejando. “Es niño, sí es niño. Confirmado”. Se iban gritándolo como si fuera un premio. Tenía el corazón acelerado, y muchas ganas de llorar. Muchas. Pero un niño no llora, tal vez. Ya no sabía qué hacer. Me subí rápido los pantalones y me dejé caer al piso. Sentadito, solo. Muy solo.

Cuando estamos con los amigos de mis papás, me siento increíblemente tranquilo. Tengo muchos amigos que son hijos de dos mamás o dos papás, igual que yo. Entre nosotros, eso no es un tema importante. No nos burlamos el uno del otro ni nos hacemos preguntas raras. Solo somos niños. Jugamos, nos divertimos, nos abrazamos, nos reímos… Somos felices. ¿Por qué no puede ser así de fácil en todas partes? ¿Por qué en la escuela no me divierto tanto con mis amigos?

En mi mundo infantil, empiezo a imaginar un planeta diferente. Escuelas dónde los niños nos entendiéramos y respetáramos. Nos viéramos transparentes y no por colores, preferencias, cortes de pelo, alturas, idiomas… Que no nos criticáramos por la forma en la que nos educan en la casa. Un lugar dónde no importara si tienes dos papás o mamás. Libertad para ser uno mismo sin miedo. Porque yo soy muy feliz en mi casa. Soy muy feliz en el mundo que me han creado mis dos papás. Soy infinitamente alegre cuando estoy con ellos y me siento completo. El problema es, definitivamente, esta sociedad que no nos entiende. Esta sociedad que quiere seguir burlándose de lo natural. Del amor. Porque eso es, amor. Mis papás se aman. Yo los amo. ¿Qué puede tener de malo eso? Necesito que alguien me explique. ¿Qué tiene de malo el amor? ¿Qué tiene de malo que mis papás sean gays?

———

También puedes leer este artículo en el portal de Fernanda Familiar: http://fernanda-familiar.com/colaboradores/debbie-chamlati/yo-tengo-dos-papas-gays/

 

 

1 Comment

  1. Melissa Delgado Allan

    cuando un niño dice yo queria tener una familia normal….quien crees que le metio esa erronea idea en la cabeza?
    La maldita sociedad, que por algunos infelices el niño comienza a creer que sin excepciones tiene que ser hombre y mujer como si el amor tuviera sexo o tuviera que tener sexo y el niño comienza a querer una “familia normal” porque comienza a recibir el tabu de la sociedad ignorante , te imaginas que el niño ya no lo recibiera mas burlas (las que son ocasionadas por la ignorancia extrema), seria feliz no pediria nada , porque tendria el amor de 2 padres, de 2 madres y eso tendria amor , libertad.
    porque esto significa un familia :Grupo de personas formado por una pareja (normalmente unida por lazos legales o religiosos), que convive y tiene un proyecto de vida en común, y sus hijos, cuando los tienen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *