{"id":549,"date":"2015-06-12T11:10:51","date_gmt":"2015-06-12T16:10:51","guid":{"rendered":"http:\/\/elblogdedebbie.com\/?p=549"},"modified":"2016-04-18T12:57:12","modified_gmt":"2016-04-18T17:57:12","slug":"me-suicide-sin-darme-cuenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elblogdedebbie.com\/?p=549","title":{"rendered":"Me Suicid\u00e9 Sin Darme Cuenta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mis dedos ya hab\u00edan pasado por todas los rincones de la pantalla presionando, de manera autom\u00e1tica, fotos, textos y frases. Poniendo &#8220;enviar&#8221; una y otra vez, sin poner mucha atenci\u00f3n en la velocidad que mi comunicaci\u00f3n adquir\u00eda dentro de esta ola tecnol\u00f3gica. Pasando de aplicaci\u00f3n en aplicaci\u00f3n con prisa por revisar todas las notificaciones, recordatorios y comentarios. Subiendo im\u00e1genes, contando amigos nuevos, calculando mi popularidad en las redes sociales, y olvid\u00e1ndome, &#8220;un rato&#8221;, de mi existencia en el mundo real. Ri\u00e9ndome s\u00f3lo, enoj\u00e1ndome s\u00f3lo, cuestion\u00e1ndome s\u00f3lo. Eran pl\u00e1ticas entre la nada y yo. Trabajando, trabajando, trabajando. Aud\u00edfonos puestos, m\u00fasica aleatoria. Luz fuerte dirigida a mis ojos, con cambios dr\u00e1sticos de colores de acuerdo a lo que tocara ver ese d\u00eda. La revista mundial m\u00e1s atractiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, con un peque\u00f1o GRAN respiro, acept\u00e9 que mi celular se hab\u00eda quedado sin pila y lo solt\u00e9. Lo dej\u00e9 y me quit\u00e9 los aud\u00edfonos. Obviamente ya me hab\u00eda pasado muchas veces antes, pero esta vez fue diferente. Cuando levant\u00e9 la cara, pensando &#8220;\u00bfahora qu\u00e9 hago sin pila?, me sent\u00ed perdido. Fue como si me hubieran quitado la venda de los ojos. Por primera vez en muchos tiempo, decid\u00ed voltear a ver lo que suced\u00eda a mi alrededor. Voltear a ver a mi familia. Fue como si me hubieran sacudido. Empec\u00e9 a observar, a estar presente. A existir. En ese peque\u00f1o GRAN suspiro que me dej\u00f3 sin aliento, me congel\u00e9. La cara de mis 3 hijos sentados junto de mi, ya no eran las mismas. Hab\u00edan crecido m\u00e1s de 10 a\u00f1os sin que yo me diera cuenta. Las pijamas de beb\u00e9s que les vi hace (seg\u00fan yo), unos minutos, ahora eran ropa de adolescentes. Uno con arete en la oreja, otro con pelo largo y jeans rotos, y mi princesa con minifalda, pelo decolorado y u\u00f1as largas. \u00bfQui\u00e9n se llev\u00f3 a mis chiquitos? \u00bfC\u00f3mo me perd\u00ed tantos a\u00f1os? \u00bfD\u00f3nde he estado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi sala hab\u00eda cambiado de color, ahora era caf\u00e9 obscuro con cojines azules. No recuerdo cu\u00e1ndo pas\u00f3 esto. \u00bfCu\u00e1ndo dej\u00f3 de ser &#8220;hoy&#8221;? \u00bfCu\u00e1ndo dej\u00e9 de ver todo lo que me rodeaba? De pronto lleg\u00f3 al cuarto una se\u00f1ora que tra\u00eda la cena. Una mujer grande, conocida. Sab\u00eda que la hab\u00eda visto por mucho tiempo, pero nunca me hab\u00eda tomado el tiempo de realmente observarla. Sus ojos negros, su pelo canoso y sus manos arrugadas y cansadas. Le agradec\u00ed, y me volte\u00f3 a ver con una mirada sorprendida, confundida. Se fue sin decir una palabra. \u00bfEs que nadie nos conocemos?, me pregunt\u00e9, \u00bfpor qu\u00e9 hay este inmundo silencio en mi hogar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces me sent\u00e9, angustiado. Trat\u00e9 de ver a la cara a mis hijos. Sent\u00ed que eran tres personas que hab\u00edan venido a visitarme. No los conoc\u00eda. No me conoc\u00edan. No sab\u00eda a qu\u00e9 ol\u00edan. Extra\u00f1aba sus sonrisas, sus abrazos. Me par\u00e9 frente a ellos pero no se percataron. Cada uno ten\u00eda la mirada perdida en esa misma droga que yo acababa de soltar. &#8220;Hijos&#8221;, dije con voz baja y un poco temblorosa. Ninguno respondi\u00f3. \u00bfEstar\u00e9 muerto?, \u00bfestar\u00e9 so\u00f1ando una terrible pesadilla? &#8220;Hijos&#8221;, dije, ahora m\u00e1s fuerte. NADA. Ni siquiera se movieron. S\u00f3lo ella apareci\u00f3, una mujer espectacular. Una mujer parecida a la esposa con la que me cas\u00e9 hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Pero \u00e9sta era diferente, era, tal vez, m\u00e1s mujer. M\u00e1s madura. M\u00e1s atractiva. Menos m\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su pelo era ahora canoso pero todav\u00eda largo y chino. Su cara se ve\u00eda bronceada y sus ojos brillaban. Se ve\u00edan verdes pero se alcanzaban a asomar unos peque\u00f1os pupilentes pegados a su mirada. \u00bfCu\u00e1ndo se los puso? \u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 a perder la vista? Tra\u00eda puesto un vestido largo azul, unas chanclas blancas, y en su cuello largo, un collar con tres corazones. Tres peque\u00f1os corazones. Ver el collar me sacudi\u00f3. \u00bfCu\u00e1ndo se lo compr\u00f3? \u00bfCu\u00e1nto tiempo lleva us\u00e1ndolo? \u00bfPor qu\u00e9 tres corazones?, \u00bfy yo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;\u00bfY ese collar?&#8221;, es lo \u00fanico que pude decir. Serio, confundido y adolorido. &#8220;Rodrigo, este collar me lo regal\u00f3 tu mam\u00e1 hace muchos a\u00f1os. Lo uso diario. \u00bfQu\u00e9 te pasa?&#8221;. \u00bfQU\u00c9 ME PASA? Eso mismo me preguntaba yo. \u00bfPor qu\u00e9 nunca hab\u00eda visto su collar? \u00bfPor qu\u00e9 no vi cuando cambiaron la sala de color? \u00bfCu\u00e1ndo empezaron mis hijos a vestirse as\u00ed? \u00bfEn qu\u00e9 momento empez\u00f3 a necesitar pupilentes mi esposa? \u00bfPor qu\u00e9 a todo esto, que era mi familia, la sent\u00eda tan lejos? \u00bfPor qu\u00e9 estaba tan perdido con mi realidad, con la de ellos? \u00bfEn qu\u00e9 momento descuid\u00e9 toda esta vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces la vi caminar unos pasos frente a mi, se agach\u00f3, y agarr\u00f3 algo que no alcanc\u00e9 a ver. Se enderez\u00f3, y volte\u00f3 caminando hacia mi, lento. Se acerc\u00f3 y con una peque\u00f1a sonrisa me dijo: &#8220;Toma, no lo vayas a perder, \u00e9sta es toooooda tu vida.&#8221; En ese momento entend\u00ed todo. Abr\u00ed mi mano tembloroso y recib\u00ed esa arma que me hab\u00eda robado tantos a\u00f1os de mi realidad. Recib\u00ed al maldito criminal que me mat\u00f3 desde hace muchos a\u00f1os. Que me hizo dejar de ver a mi alrededor y mantenerme sumergido en una pantalla. Ri\u00e9ndome con los que no estaban conmigo. Mandando besos a los que no me pod\u00edan sentir. Creando relaciones con amigos a los que no les importaba. Me entreg\u00f3, en la palma de mi mano, <strong>mi celular<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAhora, c\u00f3mo recupero el tiempo perdido? Porque eso es, tiempo perdido. No tiempo invertido. Perd\u00ed la infancia de mis hijos. Perd\u00ed a mi esposa que probablemente ahora es de alguien m\u00e1s sin que yo lo sepa. No recuerdo los partidos de football de mis hijos. No recuerdo los eventos en el teatro mientras mi bailarina me intentaba presumir la divina hija. No vi nada, porque siempre era m\u00e1s importante ver mi celular. Siempre era m\u00e1s importante ocuparme de qui\u00e9n me buscaba, m\u00e1s que de aquellos que son mi sangre, que son lo que m\u00e1s amo en este mundo. \u00a1Qu\u00e9 est\u00fapido fui! \u00bfC\u00f3mo no me di cuenta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romp\u00ed por completo el v\u00ednculo con mis tres chiquitos que traje al mundo. Me pregunto cu\u00e1ntas veces me gritaron &#8220;pap\u00e1&#8221; y no los escuch\u00e9 por estar &#8220;ocupado&#8221;. Cuantas veces trataron de hablar conmigo, leerme libros, mientras yo ve\u00eda fotos de otros en una pantalla. Pensando siempre que ellos no se dar\u00edan cuenta. Que no notar\u00edan que sus cosas no eran tan importantes para m\u00ed. Me pregunto cu\u00e1nto odio deben tenerme por no haber podido dejar el celular para abrazarlos cuando se golpearon. Cuando sent\u00edan miedo. Cuando estaban felices. Nunca, nunca, nunca tuve la fuerza para soltar ese pinche aparato y estar al 100% con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto me di cuenta que hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os, mi mujer y yo ya no nos dec\u00edamos &#8220;buenos d\u00edas&#8221; ni &#8220;buenas noches&#8221;. Ella estaba dormida mientras yo revisaba mi agenda en el celular y me iba corriendo. O si despertaba antes, yo era el que dorm\u00eda por quedarme hasta tarde mandando fotos, chistes y un poco por trabajo. Por las noches, me perd\u00eda mandando &#8220;chats&#8221; con la tele prendida. Tal vez trat\u00f3 de platicarme algo una, dos, o mil noches hasta que, igual que mis hijos, se cans\u00f3 de ver mi falta de inter\u00e9s y dej\u00f3 de hablarme. Me pidi\u00f3 m\u00e1s de cien veces que la escuchara vi\u00e9ndola a los ojos. Que soltara el aparato. Que no interrumpiera sus pl\u00e1ticas revisando un correo &#8220;urgente&#8221;. Y nunca le hice caso. Siempre ganaba la curiosidad de ver qu\u00e9 m\u00e1s hab\u00eda ah\u00ed, en ese mundo virtual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel d\u00eda me solt\u00e9 llorando como hace mucho no lo hac\u00eda. Lloraba desde el fondo de mi alma. Sent\u00ed, por primera vez, dolor en el coraz\u00f3n. Dolor de tristeza. De arrepentimiento. Mi ejemplo hab\u00eda hecho que mis hijos vivieran inmersos tambi\u00e9n en su propia droga. Que no nos escuch\u00e1ramos. Que no existiera comunicaci\u00f3n en el hogar. Cada quien llegaba directo a su aparato. Cada quien prefer\u00eda esconderse en su otro mundo. Y no me atrev\u00ed a reclamarles. Yo se los ense\u00f1\u00e9. Yo fui quien desde su infancia les manifest\u00e9 con mi ejemplo que era m\u00e1s importante el celular que la familia. Se los demostr\u00e9 todos los d\u00edas, todo el d\u00eda. Manejando, comiendo, viendo la tele, antes de dormir, haciendo la tarea&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy quisiera arrancarles la tecnolog\u00eda de las manos. Quitarme la m\u00eda. Aventar todo por la ventana. Volver el tiempo atr\u00e1s. Ponerles a los tres sus mamelucos y verlos correr de nuevo por la casa gritando. Ver bailar a mi mujer agarrada de la mano de mi mu\u00f1equita. Quiero tener un di\u00e1logo con cada uno sin que me persiga la obsesi\u00f3n, la adicci\u00f3n. Quiero decirles que los amo. Que llevo a\u00f1os sin pod\u00e9rselos decir, por idiota. Quiero abrazarlos, sentirlos, tocarlos, olerlos y com\u00e9rmelos a besos. Pero ya no me dejan. No me dejan acercarme. No me escuchan cuando hablo. No me ven cuando me muevo. Solito desaparec\u00ed y ahora no s\u00e9 c\u00f3mo volver a aparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me perd\u00ed de mi vida mientras viv\u00eda. Me mat\u00e9 yo solo. Y ahora, \u00bfc\u00f3mo recupero a mi mujer y a mis hijos? \u00bfC\u00f3mo me recupero a mi mismo? \u00bfAs\u00ed se sentir\u00e1 la muerte? Si hubiera sabido hace a\u00f1os que este celular era mi propio suicidio, entonces tal vez lo hubiera dejado. No por un minuto, sino para siempre. Para toda la vida. Si hubiera sabido&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos, incluy\u00e9ndome, estamos pasando todos los d\u00edas por este tipo de situaciones, perdidos en esta adicci\u00f3n. Muy propensos a convertirnos, en unos a\u00f1os m\u00e1s, en el personaje que hoy relato. No dejes que sea demasiado tarde para dejar ese celular a un lado y disfrutar tu presente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis dedos ya hab\u00edan pasado por todas los rincones de la pantalla presionando, de manera autom\u00e1tica, fotos, textos y frases. Poniendo &#8220;enviar&#8221; una y otra vez, sin poner mucha atenci\u00f3n en la velocidad que mi comunicaci\u00f3n adquir\u00eda dentro de esta ola tecnol\u00f3gica. 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